Actualmente, el abandono de los
cultivos de montaña ha dejado situado al refugio en un lugar privilegiado, a
pesar de los incendios que la zona ha sufrido: uno a principios de los setenta y
otro en el año 95. El esfuerzo de numerosos voluntarios hizo posible que el
refugio y su entorno se salvaran de las llamas por muy poco. La regeneración de
la zona lleva un ritmo magnífico a pesar de algunas actuaciones de los servicios
de la Generalitat Valenciana muy discutibles, como labrar algunas zonas de la
sierra cercanas al refugio donde la regeneración espontánea era y es evidente.
El refugio es modesto, pero muy
atractivo y peculiar. El techo es una bóveda de medio punto de piedra de
sillería. Esta muy cerca del camino de la Rambla, por lo tanto el acceso es
posible con vehículos, pero normalmente se llega cubriendo las dos horas y un
poco de marcha que lo separan de Beneixama por el sendero PR CV-52.
Como construcción se trata de una
edificación de un solo cuerpo, de trece metros de largo por cinco de ancho. El
acceso se encuentra situado en el frente este. En el interior encontramos tres
dependencias claramente diferenciadas. Se accede directamente a una zona de
estar que ocupa prácticamente la mitad septentrional del refugio, aquí hay una
mesa y un hogar. La otra mitad del refugio tiene dos alturas: la baja hace las
funciones de cocina-almacén-comedor-estar, y la alta es el dormitorio con
una capacidad para unas 15-20 personas. Dispone de luz eléctrica (placa solar) y agua
(aljibe).
Si quieres venir a pasar un fin de
semana, llama a cualquiera de los vocales del refugio: Paquito Vañó (654 951 750) o Evaristo Conca (965 822 100 - 965 822 268).
Hay dos refugios y dos albergues más en
el término municipal de Beneixama: los albergues de Rita, el de la Talaeta y el
refugio del Blanquinal que son propiedad del Ayuntamiento de Beneixama (965 582
101), y la caseta dels Caçadors, propiedad de la Consellería de Territori i
Habitatge. No sabemos si dejan dormir allí, a habido veces que si y otras que
no, lo mejor es ponerse en contacto con la conselleria o con el guarda forestal
de la zona.